Hace unas semanas mi sobrino, de seis años, vio mi vídeo Los
padres comieron uvas sin madurar. Muy enfadado, gritó a la pan-
talla: “¿Por qué jugáis con la comida? ¿Por qué coméis tantas
galletas a la vez? Casi os atragantáis…” Buenas preguntas, la
verdad. Es difícil tratar de explicar a un niño de seis años que la
imagen de un militar comiendo galletas con forma de medallas y
que casi se ahoga es, de alguna manera, algo más que jugar con
comida.
